En Calle Toledo 23, 13003 Ciudad Real no hay un mostrador que recoge aparatos y los manda fuera. Hay un taller, y dentro está Mari: técnico informático, 11 años de oficio y formación específica en electrónica de placa base. El mismo que te atiende es el que abre tu equipo y el que te llama para contarte qué tiene.
La historia de Easy Tech cabe en tres párrafos, y preferimos contarla nosotros a que te la imagines.
Me llamo Mari Carmen García-Pardo, aunque en la tienda todo el mundo me llama Mari. Soy técnico informático y llevo once años reparando móviles, ordenadores, tablets y consolas. Easy Tech lleva más de cuatro años con la persiana subida en Calle Toledo, y la mayoría de los equipos que entran por esa puerta pasan por mis manos.
Easy Tech es un taller pequeño y eso no es una carencia: es la forma de trabajar que elegimos. Quien te atiende en el mostrador es quien va a abrir tu equipo y quien te va a llamar para explicarte qué le pasa. No hay una cadena de intermediarios, ni un número de expediente que se pierde por el camino, ni una respuesta de «me han dicho que no tiene arreglo» sin saber quién lo ha dicho.
Con los años me di cuenta de que cambiar piezas se queda corto. Muchas averías —un móvil que no carga, un portátil que no da imagen, una consola que se apaga sola— no están en la pieza: están en la placa. Por eso me formé de manera específica en reparación de dispositivos móviles y en electrónica de placa base, para poder medir el circuito y reparar el componente que falla en lugar de decirte que el equipo no tiene solución.
¿Tienes un equipo que en otro sitio han dado por perdido? Mándanos una foto o el modelo y te decimos si merece la pena intentarlo. El diagnóstico no te cuesta nada.
Es una frase que se usa mucho y se explica poco. Estos son los tres niveles a los que se puede llegar con un aparato averiado, y en Easy Tech trabajamos en los tres.
Pantalla rota, batería agotada, conector de carga desgastado, teclado que ya no responde. La pieza se sustituye por una nueva, se prueba el equipo y listo.
Es lo más habitual y muchas veces es exactamente lo que hace falta. Aquí lo que marca la diferencia es la calidad de la pieza y que quede bien sellado.
Plazo habitual: muchas de estas reparaciones salen el mismo día.
El equipo no enciende, no carga, no da imagen o se reinicia solo, y la pieza está bien. El fallo está en el circuito: un chip de carga, una línea de alimentación, una pista cortada por un golpe o por líquido.
Aquí se trabaja con microscopio, aire caliente y estaño, midiendo dónde se pierde la señal hasta dar con el componente que falla. Es lo que requiere formación en electrónica.
Por qué importa: es la diferencia entre «cambia el equipo» y «ya lo tienes».
A veces el aparato no vuelve, pero lo que había dentro sí. Fotos, contactos, la contabilidad, el trabajo de meses. Se repara la placa lo justo para que arranque y se extraen los datos.
Es un trabajo distinto al de reparar: el objetivo no es que el equipo funcione mañana, sino que la información salga íntegra hoy.
Importante: no toques nada ni intentes encenderlo. Cada intento reduce las opciones.
No hace falta que sepas en qué nivel está tu avería. Para eso miramos el equipo: lo diagnosticamos sin coste y te decimos qué tiene, qué cuesta y cuánto tarda antes de tocar nada.
No son eslóganes: son las condiciones con las que trabajamos todos los días, y están en tu factura.
Todo esto empieza igual: contándonos qué falla. Sin compromiso, sin dejar el equipo si no quieres y sin que te cueste un euro saber qué tiene.
Rellena esto en un minuto. Te contestamos con un precio orientativo y un plazo, y si necesitamos verlo, te lo decimos también.
Estamos en Calle Toledo 23, 13003 Ciudad Real, de lunes a viernes. Pásate sin cita, escríbenos por WhatsApp o llámanos: al teléfono contesta la misma persona que va a abrir tu equipo.